Lectura, poesía, canciones: hilos para tejer una comunidad de lectores

17389031_1256202684462034_452314858467461916_o.jpg

Por: Pato Pereira.

Muchísima gente en la plaza. Mucha gente nueva pero también gente del barrio.

17434894_1256201224462180_8310758015271392220_o.jpg

Me acompañó la invaluable ayuda del ingeniero que llegó más tarde cargando maleta y mate. Se había comprometido el pequeño a ir con nosotros pero le agarró una siesta de último momento y no quise despertarlo. La plaza estaba llena de gente, eso pasa a veces. Era un día soleado, no tan cálido porque se está acercando el otoño… así que la gente aprovechó para salir a la plaza.

En cuanto echamos a volar los manteles se acercaron varios lectores a curiosear. Escuché por ahí un comentario “llegó el picnic de libros”, así que supe que era gente conocida. Un grupo de niños inquietos empezaron a curiosear, compartendo lecturas…

Seguimos invitando gente a acercarse, leimos, les recomendamos libros (nada que me guste más que recomendar un libro y ver que ese libro encontró un huequito en el corazón del lector).

Como ven en las fotos, no solo los niños leen, los grandes también…

17388944_1256201301128839_3844829436615057249_o.jpg

Es especial cuando me encuentro con algún pequeño lector que ya conozco hace rato, eso pasó con Bauti, el fanático de “Un lobo así de grande” que volvió después de unos meses sin verlo. Hace más de un año que lo veo en la plaza así que imaginénse lo chiquito que era. Leyó Lobo de FCE y luego se entretuvo con la Bruja Berta y El tesoro escondido del capitán Tifón… El hermano ya está tan grande que casi no lo reconozco, y ahora llegaron con una hermanita de meses ¡que espero nos siga visitando!

Al final regalamos poesías para llevar, y terminamos con un pequeño recital en donde compartimos primero poesía, Cocorococó, A lo bestia, y terminamos con el cuento de Finn Hermann…ante el pedido de algunos niños que lo habían visto por ahí…

17434778_1256201067795529_8815524038004258084_o.jpg

 

Como colofón, los invitamos hoy a soltar un libro en el barrio, para que se encuentre con un lector sosprendido, y acrecentemos esta comunidad lectora que crece, lenta, pero firme y pertinaz en mi barrio de Florida.

Los libros se retiraron satisfechos, el clima nos ayudó, y colorín colorado este picnic terminó…

Vuelven las historias después del invierno

Febrero llega y trae consigo el Picnic di parole a Firenze…

O sea la versión italiana del Picnic de palabras.

16836016_10154349213302361_2566222488593324453_o.jpg

Volvimos a la plaza después de una larga pausa invernal que fue necesaria par revitalizar ciertos proyectos de nuestra asociación.

16836091_10154349211672361_5964660838171046038_o.jpg

Los primeros rayos de sol del pasado domingo nos brindaron un ambiente muy agradable para estirar los manteles al pasto y ordenar los libros.

16864439_10154349213842361_6761750502452447902_n.jpg

Los niños fueron llegado de a poco, dando prioridad al fútbol, a los juegos del arenero, y a las carrera sin rumbo por el parque.

16826128_10154349213957361_921270210386057829_o.jpg

Nos hicimos amigos de nuevos lectores, divulgamos el verbo del Picnic y contamos unos cuentos maravillosos…

 

Picnic de Palabras a prueba de viento

Desde Comandante N. Otamendi, Argentina, el viento, el frío, nos acompañaron durante un nuevo Picnic de Palabras. Por: Mónica Esmail

Una vez más el clima se divirtió con nosotros. A la mañana estaba muy lindo y al mediodía empezó a cambiar con vientos fuertes y frío. Como teníamos invitada fuimos a esperarla con nuestras valijas pero cuando bajó del micro, el frío era peor y estaba muy congestionada. Esperamos un rato buscando algún lugar apropiado pero se hacían remolinos de viento por donde estuviéramos. Como no habíamos avisado que cualquier cosa lo hacíamos en el Centro Cultural nadie iba a saber que estábamos ahí así que cerca de las 15:30 hs, ante la soledad reinante, nuestra invitada dijo que no tenía problema en volver en cualquier otra ocasión y decidimos suspender y dejarla que vaya a descansar tranquila y recuperarse de su resfrío.

13920798_1060439510691190_153071891626529980_n

La despedimos, y luego que salió el micro continuamos hablando tratando de combinar una fecha para concretarlo y decidimos aprovechar para tomar unos mates ahí y “por las dudas” que se acerque alguien, ya que se veía un claro en el cielo muy prometedor, extendimos un sólo mantelito con unos pocos libros. Nos acomodamos y empezó a asomarse el sol de a ratos, el viento no paraba pero ya se sentía distinto. Pusimos nueva fecha, conversamos sobre algunos libros nuevos que habíamos visto en las últimas ferias y otros que habíamos encargado por Internet, y cuando decidimos que ya habíamos sentido suficiente frío y que era mejor irnos, llegó una primer lectora de dos años (Perdón, el primer lector fue un perro) con su mamá, quién muy decidida elegía los libros que quería que leean, que por supuesto no eran los mismos que quería leerle su mamá. “Ete no. Ete.”

13934904_1060439037357904_1692901105097110726_n

Por supuesto le dimos su tiempo. Al ratito se acercó otro niño, agarró un libro y salió corriendo. Lo trajo nuevamente una nena y se quedaron leyendo, enseguida se acercaron 4 o 5 niños más así estuvimos leyendo lo poco que habíamos dejado, hasta que los vinieron a buscar porque ya hacía demasiado frío. (Finalmente el cielo quedó completamente celeste, pero el viento nunca cesó.)

13873008_1060439024024572_7127585893662876334_n

Uno de los chiquitos con los que estaba encontrando objetos en el libro me mira y me dice: “¡Pero no terminé de buscar todos!” ante la mirada negativa de la madre emponchadísima porque ya habíamos quedado a la sombra le dije que lo esperaba el próximo para seguir buscando a lo que me dice preocupado: “Pero ¿vas a volver?” así que tenemos una deuda pendiente para el próximo Picnic”

 

Cómo nace Picnic de Palabras, Chosica, Perú

Facebook nos conectó con Rosario para pensar como instalar Picnic de Palabras en Perú. Un año después, logramos aterrizarlo porque viajamos hasta Perú, pasando por Cusco, el valle sagrado, Lima, Chosica y Huánuco, en nuestro primer viaje internacional de formación de formadores para replicar las prácticas de lectura y el proyecto de Picnic de Palabras gracias a Mi primer libro.

DSCN4458

El resultado fue dejar a más de uno enamorado, y con la emoción de haber estado en el primer Picnic de Palabras en Chosica, Perú. Escogimos el parque principal donde todas las familias se reúnen a pasar el día. A un lado hay ferias, carrusel, inflables, así que nos hicimos del otro lado, dudando que tan exitoso sería escoger este lugar.

Resulta que justo alrededor de la zona donde nos encontrábamos, hay carritos de comida, puestos donde la gente puede almorzar comida típica peruana junto a sus familias y pasar la tarde en el parque. Lo que no sabíamos era que dentro de estos carritos también hay familias y niños que decidieron venir a leer junto a nosotros.

DSCN4509

Cada parque donde hacemos Picnic de Palabras también nos da estos niños que son realmente nuestro principal público objetivo. Esto nos muestra lo tanto que nos parecemos a pesar de las diferencias. Leímos durante dos horas, y fue difícil porque en su mayoría eran libros en inglés, sin embargo, esto no fue un impedimento para los asistentes. La lectura de imágenes se disparó y las conversaciones alrededor de las ilustraciones nos permitieron hacer lecturas más largas, con un mayor grado de atención y mientras los lectores nos pedían más. El resultado es encontrarnos con lectores insaciables.

DSCN4517

Cada Picnic de Palabras es único y a la vez tiene la capacidad de replicar un sentido de comunidad reunida alrededor del amor y del reconocer al otro que lo hace único. Se siente el valor del tiempo en todas estas personas que leen, en las sonrisas de los niños, en cómo se emocionan, se tensan, están a la expectativa, todo en simultánea.

 

Palabras de esperanza en El Hatillo, Venezuela

De cada rincón construimos historias alrededor de lo que nos sucede, nos gusta compartir con otros y saber que juntos estamos cambiando el mundo. Soñar es una acción que no podemos dejar que se extinga y por eso estamos aquí, hoy, contando y compartiendo una nueva historia. Por: Larissa Hernández

La Alcaldía de El Hatillo, a través de su plataforma cultural, turística y deportiva Vive El Hatillo, realizó por primera vez el Festival del Libro Infantil y Juvenil (Flij 2016) durante los días 15, 16 y 17 de julio. El evento reunió a escritores, ilustradores, editoriales y diversos actores culturales de Venezuela, brindándoles a los asistentes una variada agenda de actividades dirigidas a niños y jóvenes en espacios públicos del municipio.

IMG_0099.JPG

Gracias a la invitación de Vive El Hatillo, el Picnic de Palabras de Cuentos del escarabajo se llevó a cabo en la Plaza Bolívar de El Hatillo los días viernes 15 y domingo 17 y en el Centro Social y Cultural Don Henrique Antonio Eraso el sábado 16, acompañados de la Biblioteca Trino de Jesús Parra que llenó nuestros manteles de libros a través de su programa de lectura “La Biblioteca va a la plaza”.

El viernes nos acompañó Cristina Molinati quien logró captar la atención de los niños con su juego de cazar palabras. Luego contó Los tres lobitos y el cochino feroz, de Eugene Trivizas, Los secretos de abuelo sapo, de Keiko Kasza, representado por adultos y niños del público, No se aburra, de Maité Dautant, y cerró con Cuello duro, de Elsa Bornemann, con una ronda de niños con máscaras de animales que masajeaban a una jirafa con tortícolis.

IMG_0171.JPG

Norma Guatarama, por su parte, abrió sus presentaciones con Vamos a cazar un oso, de Michael Rosen, representó con títeres y máscaras El perro del cerro y la rana de la sabana, de Ana Maria Machado, le cambió la ropa a Maisy en el libro Maisy se va a nadar, de Lucy Cousins, asustó a los niños con La mano sangrienta, de Luis Pescetti, cantó Chúmbala cachumba de Ekaré, y dos hermosos cantos indígenas en honor a sus ancestros kariñas.

Sueña, Vive, Lee era el lema oficial del Flij 2016, y fue eso lo que logramos con los más de 100 niños que atendieron a nuestro Picnic de palabras durante estos 3 días de festival. Esperamos que iniciativas como ésta se multipliquen y nos brinden la oportunidad de llevar este proyecto que nos une.

IMG_0176.JPG

Nosotros continuaremos con nuestros Picnic de Palabras en el barrio El Calvario de El Hatillo los primeros y terceros viernes de cada mes, valiéndonos de la lectura para incidir positivamente en los problemas de violencia y en la reconstrucción del tejido social.

 

Hay espacio hasta para el teatro, San Cristóbal, Buenos Aires, Argentina

Nos movemos en el tiempo y en el espacio. Hoy compartimos nuestra historia desde San Cristobal, Buenos Aires, Argentina. Por: Selva Bianchi

picnic 2

Coincidió con el festejo del día del niño. La plaza estaba especialmente repleta, llena de puestos de comida, juegos inflables y bandas de música que habitualmente no se ven en este lugar. La cantidad de asistentes al picnic no se modifica sustancialmente por la afluencia masiva de gente al parque. Picnic tiene su propio público, alguno que pasa y se engancha con la propuesta, otro que nos conoce y viene a buscarnos.

Así como el picnic de agosto estuvo cerca de la poesía, esta vez vino de la mano del teatro, gracias a nuestra invitada: Florencia Aroldi, que no sólo es actriz sino que escribe teatro para chicos en una versión no comercial o al menos no como la que suele verse en cartel.

Florencia vino acompañada por su familia, su pareja es actor y una amiga narradora que ha trabajado en alguna de sus obras.

picnic 6Trajo muchos ejemplares de sus libros que nos ayudaron a armar una rueda de lectura de teatro y que al final regaló generosamente a todos los chicos. Nos pidió presentarnos a todos y gracias a eso descubrimos que había muchos chicos entre 6 y 11 años. Así que pudieron tomar los distintos papeles. Los adultos se fueron sumando y en un momento formamos una rueda muy grande de lectores de un mismo texto. Hubo chicos más chiquitos que siguieron seleccionando otros libros y Ana, nuestra amorosa colaboradora colombiana, se dedicó a leerles a los que no querían participar en la rueda.

Algunos chicos comentaban lo que sabían del teatro, por ejemplo que tiene que haber un conflicto, qué significa dar el pie, qué es una escena… A mi me tocó el rol de las acotaciones, y hubo personajes que se fueron compartiendo por varios lectores e incluso se leyeron al unísono.

picnic 1Fue una tarde hermosa y creo que lo mejor es este texto que posteó Florencia en su muro, compartiendo las fotos: “Me siento muy feliz por haber compartido ayer, tal vez una de las experiencias más hermosas y conmovedoras que he vivido hasta esta página de mi almanaque. El teatro me brinda una vez más la posibilidad de encontrarme con seres humanos gigantes, de poder coincidir en un solo lugar con mi ser niña, ser hija, ser madre, ser escritora, ser amiga, ser mujer, ser lectora esto significa un “bingo” en mi alma que me fortalece y enriquece. Coincidir en un mismo espacio con otras personas en esta “rayuela” de tiempo de las que solo conozco su nombre y su risa es algo invaluable. Gracias Picnic de palabras Argentina por hacer posible la magia del encuentro. Gracias por fomentar e impulsar la lectura en general y del teatro en particular, hábito poco usual, por cierto pero que está expandiendo por la infatigable tarea que realizan. Muy rico todo!”

Cantidad de participantes:55

Picnic de Palabras en un rincón de Colombia: un retazo desde San Agustín, Huila.

Picnic de Palabras tiene muchas voces en cada rincón donde se replica. Hoy compartimos un domingo de mayo en San Agustín, Huila, Colombia. Por: Arlex Francini

San agustin 1

Nuestro picnic de mayo tuvo una súper invitada como voluntaria. Estaba todo programado para empezar a las 2 de la tarde, sin embargo una lluvia “espanta flojos” a la hora del almuerzo nos corrió la hora, sin embargo llegamos al parque con una maleta de libros donados al Picnic. Más tarde llegó el apoyo desde la Biblioteca Pública con más libros. La primera niña que se acercó a los libros, de 4 años hija de la Sra. que vende “raspados” tenía ganas de leer un libro de la popular “Peppa”. Empezamos a leerle otro cuento, ella inquieta quería leernos un cuento, ella, sin identificar letras quería compartir sus historias con nosotros, algo muy agradable.

san agustin 4

Luego fueron llegando más niños, un padre joven con su hijo se acercaron y se quedaron toda la tarde con nosotros. Él le leyó entusiasmado varios cuentos a su hijo, una abuela se acercó a nosotros para preguntar si vendíamos los libros para sus nietos, le dijimos que era gratis leer, entonces ella les dijo a los nietos que leyeran entre tanto ella iba a “mercar”. Otro niño que se acercó quiso compartir historias con su abuela, y venía por libros y le llevaba historias. Llegaron más niños y personas que pasaban para el supermercado y se quedaron un momento para compartir historias con sus hijos. Cuando empezamos a recoger los libros, algunos niños que siempre van a leer nos ayudan y quieren que volvamos al día siguiente, eso es algo bueno.

Fue una muy buena tarde, donde se crearon más historias a partir de generar un espacio sencillo pero muy valioso donde se comparte y se cambia el tranquilo transcurrir del parque de pueblo.