5 años y seguimos contando y soñando

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El pasado 3 de junio Picnic de Palabras cumplió 5 años, que celebramos el día domingo, desde el parque de Alcalá en Bogotá. En ciudades como Quito y Buenos Aires, tuvimos Picnic en simultánea. En esta oportunidad, sólo queríamos que el sol saliera. Fue un día lleno de incertidumbre, hasta que todos llegaron al parque y el sol, desde su lugar de siempre, abrió el cielo y se asomó a ver los libros.

Desde la distancia, he recibido por diferentes fuentes, lo lindo que fue este reencuentro. Este año la lluvia a limitado el salir al parque, así que solo el poder hacerlo es motivo de dicha y celebración.

Después de cinco años, es posible decir:

  1. Empezar este proyecto fue un reto, un sueño y un aprender a hacer en el día a día. Compartir una pasión y sobre todo un amor que se sigue multiplicando.
  2. Somos un Iceberg: porque puede ser un cliché y pasa, lo que se ve en la superficie, es solo un pedacito de todo lo que sucede debajo el agua. Resonar, tener eco, compartir, soñar, volver, cruzar los dedos para que salga el sol. Cambiar de voluntarios, sentirnos solos y en esos díasPicnic nos de señales para no dudar, confiar y seguir intentando.
  3. Picnic es el jefe, hace mucho concluí que es una fuerza de amor que cuando nos llega no nos suelta. Es más grande que todos, y cuando empieza a ser replicado por otros, aún a pesar de las dificultades, se manifiesta igual.
  4. La clave está en la continuidad en el tiempo, sabemos que la lectura es un proceso que apoyamos, empezamos, continuamos, propiciamos, antojamos, y sobre todo amamos.
  5. Queremos cambiar el mundo, solos no podemos, sumando fuerzas si es posible. Cada vez somos más, el crecimiento es orgánico. Hay cosas que funcionan, y sobre todo muchas que no. Son incontables las lecciones de frustraciones aprendidas.
  6. Aprender es la mayor lección de este proyecto: no podemos confiar en que sabemos algo. Cada experiencia es única, grandes Picnics, pequeños VIP, donde la lectura varía y las relaciones se fortalecen.
  7. Calidad vrs. cantidad, nos sentimos orgullosos: la clave está en los mediadores y en la lectura personalizada.
  8. Hoy podemos decir que nuestras pequeñas lectoras son muestra del empoderamiento que tiene la lectura en la vida de una persona. La lectura social permite que asistentes como Fernanda, una de nuestras lectoras más voraces, este domingo, teniendo 8 años, haya leído en voz alta delante de los asistentes. (Yo todavía a los 24 moría de susto de hablar en público.)

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9. Las familias vuelven, nuevos asistentes comparten un banquete de libros. Después de dos horas, todos salen con el corazón repleto, es domingo, y todos somos distintos. Hay una felicidad que flota, que nos hace pensar que el mundo puede ser distinto. Y con esto en el corazón regresamos, lentamente, a nuestra realidad, a la rutina, a la casa, al orden, con más historias, más palabras, más voz para hablar de nosotros.

10. Seguimos nuestros corazones en este camino que se llama Picnic, en este sueño, en esta realidad, de saber que si se puede hacer la diferencia. Hoy Picnic de Palabras representa un proyecto de lectura, un movimiento cultural, una comunidad llena de mujeres y hombres con los que sumamos 1 + 1 = todos.

Cada vez que hacemos Picnic, extendemos un mantel que es puente para jugar y leer. Sobretodo, para descubrir, entre las voces y el silencio de los otros, que nosotros, también somos libros con patas.

 

 

 

 

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Una foto que dice: leer es para todos!

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Desde San Agustín, Huila, Arlex Francini ha venido realizando Picnic de Palabras por 4 años, articulado con la biblioteca pública. A pesar de las inclemencias del clima, hoy compartimos su historia con una foto que lo dice todo. Por: Arlex Francini.

El domingo 23 de Abril volvimos al parque infantil en compañía de voluntarios y con el apoyo de la biblioteca pública, después de muchos domingos desplazados por la amenaza de lluvia, tuvimos una gran tarde, con nuevos lectores y otros que nos recordaban o sabían que ya habían leído algunos libros que llevamos.

En esta oportunidad tuvimos una gran experiencia con niños que por su edad aún no conocen de letras pero sí de imágenes y fue muy agradable ver sus expresiones actuando, también se hizo vínculo de lectura con una Señora materna que está esperando mellizos.

En otro momento una niña estuvo muy aplicada escuchando la información que le transmitía una voluntaria estudiante de Ingeniería, sobre los planetas y experimentos. También fue muy agradable ver a un voluntario que nos acompaña cuando está en el pueblo, ya es un politólogo, leyendo el cuento de los tres cerditos.

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Unas niñas llegaron al final con maletines y bolsos y las invitamos a leer, pero ellas no querían que nosotros leyéramos que ellas ya podían hacerlo, entonces estuvieron un buen tiempo, cuando terminaron procedieron a lo que fueron al parque, a patinar. Es muy agradable volver al parque y generar un pequeño pero positivo impacto en la tarde de domingo en el pueblo, creemos que las personas valoran y extrañan esta actividad y eso es un motivo más para volver a leer para crear más historias

Primer año Río de Janerio

Hoy, después de un break de casi 6 meses, volvimos con el Picnic de Palabras en Río de Janeiro, Brasil. Fue un día especial porque celebramos el primer año de nuestro Picnic de Palabras. Empezamos el Picnic el 10 de enero de 2016 – y hoy celebramos un año de pura lectura, amor, entrega y sonrisas.

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Empezamos a las 10 am, pero preparamos algunas sorpresas como forma de celebración: además de la lectura en grupo hecha por Mariane Sousa, hicimos una ornamentación más bonita, realizamos juegos con los niños y preparamos un mantel relleno de golosinas.

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Hoy la lectura en grupo se dio de manera un poco diferente, visto que los niños decidieron que libro sería leído. Así que el libro pensado inicialmente por nosotros no fue el elegido por los niños, entonces nos tocó seguir por otro camino: leímos “A Pior Princesa do Mundo”, seguido de “Chapeuzinho Amarelo” y de un libro de imágenes.

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A los niños les encantaron los libros <hay dos videos acerca de las lecturas hechas por Mariane Sousa en la página de Picnic de Palavras Brasil, por si quisieren ver> y siguieron leyendo a los demás libros que habían por allá. Después, iniciamos los juegos y las actividades lúdicas, y, al final, abrimos el “cóctel”.

Todo fue increíble, principalmente para mí, que me hacía mucha falta el Picnic de Palabras aquí. 

Picnic de Lujo desde San Luis, Argentina

Entre todo el año y todos los Picnics vamos saltando y descubriendo historias que no podemos dejar de compartir. Aquí una que se registró en septiembre y que sin duda fue todo un regalo que nos parece perfecto para pensar en lo que será este nuevo año.

Por: Melina Venaccia

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El pasado sábado 24 de sep realizamos en San Luis el Picnic número 23 y como ante sala de nuestro segundo aniversario recibidos y dimos a mucha gente el mejor regalo. Istvansch un gran autor, ilustrador y editor argentino estaba en nuestra Provincia dando cursos a docentes. En uno de esos encuentros hablé con el para que pueda participar de Picnic, por supuesto al nombrarle el proyecto dijo que Si! Conoce de nosotras gracias a Selva Bianchi coordinadora de Argentina y en él ya había participado en 2014 de un Picnic junto a ella.

Desde el momento que dijo que si, hace tres meses, todo absolutamente todo fue soñar como sería ese momento, hoy escribió y me parece mentira que ya pasó. Nos preparamos mucho, realizamos toda la promoción que pudimos. En medio de eso tuvimos algunos problemas burocrático con la Universidad que la trajo a la provincia, en ese momento me llené de furia, hoy es sólo un detalle. Valió la pena todo lo que pasó, valió el momento y nada lo podrá opacar.

Llego en el día, salió un hermoso sol. El clima acompañó, vale aclarar ya que el día anterior sufrimos no más de 10 grados y vientos de 80km en plena primavera. Fuimos a la plaza una hora antes, ¿ansiedad? Si claro, nos brotaba la ansiedad por todos lados. Pusimos los manteles, algunos libros y la gente comenzó a llegar. Invitamos amigos, novios, familia, para que nos ayudaran a no perdernos ningún detalle. Conocimos ese mismo día a nuestra fotógrafa porque no queríamos perdernos ningún momento.

Mientras nuestra compañera fue a buscar a Istvansch a donde se alojaba nosotras recibimos a la gente. Llegaron muchos amigos, alumnos, docentes, nuestra profe de Literatura de la Universidad y hasta la dueña de la librería que nos ofreció préstamos los libros del autor para que tengamos en el Picnic. Una genia. Todos felices y expectantes.

Llegó Istvan y lo presenté. No recuerdo que dije, ni como lo dije, sólo se que estaba nerviosa y había mucha gente ( logre contar mediante la foto más de 60 personas), deje de hablar, la gente aplaudió y comenzó la magia… Me senté a disfrutar de las caras de todos. No podía perderme nada.

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Istvansch para los que no lo conocen es un gran autor, ilustrador y gran persona. Es un showman, habla con todos de una manera tan especial que es imposible no sonreír. Si no lo conocen, pónganse como meta hacerlo. Todos debemos plantar un árbol, leer un libro y conocer a Istvansch. Sin duda. Sentada sobre el pasto mire todo, disfrute de todo, la risa de los chicos, la alegría de los grandes. Llegó el momento de las preguntas y todo siguió siendo tan cálido y amable como es él. Se despidió con avión que va, avión que llega de Laura Devetach. ¡Tiro un avioncito y todos aplaudimos! El Picnic y la magia llegaban a su fin.

Se acercaron más chicos para hacerle más preguntas y otros para comprar sus libros. Istvan seguía respondiendo con el mismo amor que la primera pregunta. El Picnic había comenzado a las 16 hs y nos fuimos de la Plaza a las 19. La bondad y humildad de Istvan fueron tal que se quedo firmando libro por libro.

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Al final le dijimos de manera casi obligada “sentate con nosotras y come y toma algo” yo tenía la boca seca después de una hora y media… ¡Sin hablar! Me imaginaba él …
En esa charla el nos habló de lo mágico del Picnic, del concepto. La lectura al aire libre, en un espacio público es imposible que todo eso junto falle, que no sea grandioso como lo es.
Después de este Picnic tan genial, emocionante, sólo puedo agradecer.

En primer lugar a Marcela Escovar por la idea magnífica, a Selva Bianchi por hacerlo real en Argentina y también me doy las gracias a mi misma. Ver el proyecto y llevarlo adelante no es fácil, destinar un día al mes a veces se hace complicado, pero la pasión por lo que hago ayuda a que todo se más fácil.

Gracias a mis compañeras, amigas que siempre están ayudando y apostando a que Picnic sea posible, sin ellas claramente no podria. Fue un momento muy especial, el primer invitado a nuestro Picnic lo vivimos con mucha Felicidad. OBVIO gracias a Istvan que le agregó magia al mágico Picnic de todos los meses.

Celebramos 4 años de Picnic de Palabras

Empezamos los preparativos desde mayo, para celebrar el 4 cumpleaños de Picnic de Palabras. En esta oportunidad, teníamos como invitada a Amalia Low y al mago Ruben. En la mañana del domingo 12 de junio, nos reunimos con ocho de nuestros 10 voluntarios, porque dos se encontraban de viaje. Juntos alistamos un Picnic de Palabras 95% colombiano, porque se colaron libros de Hervé Tullet y Anthony Brown.

Almorzamos, repartimos las nuevas camisetas de Picnic de Palabras, y salimos juntos al parque. Desde las 2pm alistamos todo, y poco a poco fueron llegando nuestras familias. La meta 100 personas, suena exorbitante, teniendo en cuenta que en el último mes, y durante este año, por mal tiempo, hemos tenido que cancelar muchos Picnics, con un promedio de 30 personas. Esperábamos tres veces nuestra asistencia.

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Ese fin de semana tuvimos la oportunidad de salir en dos medios de comunicación, El Colombiano y la revista Arcadia. Estamos seguros que este despliegue en medios ayudó para que más personas supieran de nosotros. Entre todos nos organizamos, decoramos el espacio, les dimos la bienvenida a los asistentes y por esta vez hicimos algo diferente. Gracias al apoyo de cuatro editoriales tuvimos 25 libros para rifar entre las familias participantes. Esto hizo que el 90% de los asistentes saliera con un libro bajo el brazo.

A las 2:30 abrimos esta celebración con Amalia Low cantando el cumpleaños para Picnic de Palabras. Después leyó junto a Amalia Satizábal 4 de sus libros. En el intermedio tuvimos al mago Ruben que encantó a todos, y después de su presentación se sentó con un grupo de niños que lo retó a lanzar las cartas y adivinarlas más allá de los árboles del parque.

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Las familias compartieron, leyeron, se divirtieron. Vimos caras conocidas y muchas nuevas. Gracias a los registros, supimos cómo se enteraron del evento, quienes ya habían venido y quienes hasta ahora nos reconocían. El 40% ya había estado y eso nos permitió sentirnos en familia junto con amigos nuevos. Además, supimos que superamos la meta porque estuvieron 110 personas, ese día, bajo un sol radiante, cantando, leyendo y celebrando junto a nosotros una idea que no deja de sorprendernos.

Hicimos muchas fotos y pequeños clips de los diferentes momentos del evento. Esperamos que junto a los videos de todos los picnics, podamos tener un video que dé cuenta de la historia y del alcance de este proyecto y sobre todo nos sirva para inspirar a otros a que siga adelante y creciendo.

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Muchos de nuestros voluntarios tuvieron la oportunidad de leer con algunos de los niños, para mí fue imposible. Yo solo pude ver y sentir que el corazón se me explotaba al ver esta puesta en escena de haber cumplido la meta de lograr semejante convocatoria. De saber que ya no hay duda de que lo que estamos haciendo tienen un fin y un sentido mayor, que a veces es difícil poner en palabras y que solo el tiempo nos ha ayudado a dar cada paso.

Hace 4 años empezamos con 10 personas. Ahora reconocemos la importancia que tiene la lectura, su valor y relevancia en la vida de cada uno de nosotros y de aquellos a los que estamos tocando. También estamos en el camino de validar que tal vez sí somos más los que leemos más allá de las estadísticas porque nuestro secreto está en reconquistar el mundo con el amor por las palabras, las buenas historias desde el amor.

Primer año de Picnic de Palabras Quito

Seguimos celebrando y compartiendo el festejo del primer año de Picnic de Palabras Ecuador.

Lugar: Parque La Carolina.
Fecha: 22 de noviembre de 2015
Mediación: Cata, Anapau, Carlos, Paola, Gina y Emilia
Fotografías: Belén
Invitadas: Andrea Andrade (narradora de cuentos) y Liliana Gutiérrez (ilustradora)

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Llegamos al año, con más de 20 Picnics en nuestra querida Carolina y alrededor de 12 eventos externos… nos damos cuenta que ya hemos tejido historia. Los cumpleaños suelen ser esas fechas en donde uno se propone nuevas metas, festeja con los amigos y recibe cariño de quienes lo han visto crecer… y así fue este domingo. Entre los 6 voluntarios empezamos a organizar el espacio, agregamos unos globos para entrar en ambiente festivo y después hicimos lo de siempre: invitar familias para que se acerquen a leer. Perdí la cuenta de la cantidad de personas que estuvimos, entre 40 y 50 creo, vi muchos más niños que de costumbre y varios amigos se programaron para acompañarnos.

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Nuestra primera invitada fue Andrea Andrade, ella nos narró algunas historias muy bonitas, con reflexiones acerca de la naturaleza, su poder y su importancia. Nos contó sobre el Pumamaqui, una planta con hojas en forma de mano de puma y otra de un brócoli que decidió salir a buscar nuevas tierras, libres de pesticidas… y así, con su voz, sus gestos y su mirada nos cautivó a todos.

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Luego volvimos a tener un tiempo para leer, pude sentarme a acompañar la lectura de Flor, quien me contó que su hermana es la que alquila unos autos eléctricos en el parque, por eso suele visitarnos con frecuencia. A ella le gusta leer en silencio, viene y va de los juegos a los libros y su historia favorita es “El día de los muertos” de Ivar Da Coll.

Mientras los manteles fueron cambiando de familias, nuestra segunda invitada se instaló en la mitad con su canasta, sus libros y sus pinturas. Liliana Gutiérrez, LELE, una ilustradora de la “vieja escuela” nos propuso dos lecturas: “A viajar con la abuela que vuela” de su autoría y “El ratón y los vientos” de Arnold Lobel. A partir del segundo libro hicimos nuestra versión de esos vientos, aterrizándolos a nuestra realidad para así, cómo dijo Liliana “dejar que las experiencias sean las que nos permitan soltar para ser representadas”. Los libros se escondieron por un momento para dar paso al papel, la pintura, los pinceles y las esponjas… cada uno hizo su propio cuento y se lo llevó a casa. Antes de terminar con todo el festejo, regalamos revistas ¡elé! que recibimos de una donación de Zonacuario. Esta revista tiene un éxito increíble entre los niños, varios de ellos buscaron ediciones específicas porque las coleccionan.

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Cerca de la 1 pm guardamos las cosas y nos despedimos de nuestro espacio… a La Carolina volveremos el próximo año, con energías renovadas y con varias sorpresas que ya les iremos contando.

Nuestro secreto: la perseverancia en el tiempo, primer año en San Luis, Argentina

Hoy compartimos no sólo un Picnic de Palabras, sino un año de historias que se han venido tejiendo, entre el clima y las estaciones. La distancia acerca cuando las palabras están cerca. Festejamos nuestro primer año de Picnic de Palabras en San Luis, Argentina. Por: Meli Vinaccia

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Nuestra sede de Picnic festejo sus primeros 12 encuentros el pasado 17 de Octubre, en esta oportunidad el encuentro fue un día sábado ya que el domingo 18 se festejo el día de la madre. Fue un cambio de día muy positivo, nos dimos cuenta que los sábados la plaza esta mucho más concurrida y nuestros visitantes estaban felices por el cambio de día. (Mucho conocían del proyecto pero nunca podían acercarse los días domingo). Seguramente seguiremos con nuestros encuentros los sábados.


picnic 3El horario era a las 17hs, llegamos a la plaza llenas de bolsos y los chicos ya nos estaban esperando, tuvimos nuestros “clientes fijos” de Picnic que siempre vienen y nuevos visitantes, algunos de ellos alumnos del jardí
n (las 4 integrantes de Picnic somos docentes de nivel Inicial). Los manteles estaban llenos de familias y de libros. Dentro de la difusión de Picnic contamos con una periodista del diario local que nos publica en la agenda cultural, en este caso la periodista nos realizo una nota para el diario y también para el noticiero del canal provincial.

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Los festejos de cumpleaños siempre traen lindos recuerdos y anécdotas de cuando eramos chicos,(Siempre esta la abuela o la tía que se acuerda de nuestros primeros pasos, de cuando nos cambiaban el pañal) en este caso nos acordamos de cada mes, del calor extremo en el mes de febrero, del viento y el frío de junio…También recordamos los nervios del primer Picnic, pero siempre rescatamos la satisfacción de que cada mes el encuentro pueda llevarse adelante.

picnic 4En este Picnic de cumpleaños quisimos agregar una actividad para que los chicos puedan pintar y así lo hicimos. También teníamos pautadas otras actividades, pero a veces no todo sale como uno quiere. Lo bueno es que siempre el Picnic nos da alegría y lo más importante no es lo que nos llevamos nosotras sino lo que lleva cada niño al compartir ese momento de lectura con su familia. Gracias a toda la comunidad de Picnic, de tantos lugares y países.

picnic 6Picnic de Palabras para todas nosotras es un momento mágico, lo vivimos con ansias, nos llena de alegría, vemos la alegría en el otro y siempre pensamos “ojala estemos sembrando la semilla de la lectura en cada uno de los niños que se posa sobre nuestros manteles” y si no lo logramos al menos ese ratito que pasan por el Picnic sabemos que deja huellas.

Picnic de Palabras sin fronteras desde San Pedro de Pinta, Monterrey, México

La lectura no necesita visa para cruzar fronteras. Al contrario, a veces logra unirnos y acercarnos, revelando que son más las cosas que tenemos en común que nuestras diferencias. En esta oportunidad, compartimos un Picnic de Palabras muy especial, desde Monterrey, México. Por: María Teresa Farfán

El domingo 19 de julio en San Pedro de Pinta, llegamos a las 11:05 minutos. Marcela Escovar nos acompañó en esta ocasión, un gusto tenerla aquí en México. A quien le toco ayudarnos a transportar los libros fue a Jorge,también asistió Etery quien leyó en japonés.

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Teníamos invitados que quería conocer a Marce como Ana Lucía, quien nos donó una colección de varios libros con sus amigos, nos estaba esperando con su mamá, su papá y su pequeño sobrino. Después de terminar de poner todos los manteles y libros ella regreso. Fue un día de presentaciones tanto con voluntarios que han venido a lo largo de dos años y medio. Como con Roble, la organizadora de San Pedro de Pinta y las familias que han venido en varias ocasiones.

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Lucila nos estaba esperando desde antes. Ella trajo un pastel para celebrar nuestros dos años todos juntos. Vino con su hija Xiadani, con su amiga Ileana y con Montse. Mayra llego con su hija Akane y su esposo Hiroshi, Akane trajo un lindo libro japonés, con una pluma lectora. Mayra nos ayudó en varias ocasiones con las fotografías de Picnic, en esta ocasión invito a tres amigas fotógrafas. También llegó Grace y su hijo Jorge, ambos leyeron en español en voz alta, es la primera vez que nos acompañan.

Este día en total fuimos ocho voluntarios que ya han asistido a Picnic de palabras y cinco voluntarios nuevos. Con Marce en total fuimos 14. Asistieron 79 personas, 21 familias. Tuvimos la visita de una familia de Costa Rica, estaban de vacaciones en Monterrey. Trece familias ya habían asistido.

foto picnic marceFue un Picnic de muchas lecturas en español, lecturas en japonés, encuentros con voluntarios y al final comimos un delicioso pastel.

¡Gracias Marcela por acompañarnos!

Cumpleaños Picnic de Palabras junio 2015

Empiezo esta historia con la última frase de una mamá en Picnic de Palabras:

“Mi hija Fernanda estaba tan emocionada de saber que hoy veníamos a Picnic de Palabras que no pudo dormir de la felicidad”. No habían podido volver porque se les cruzaron los domingos, hasta que al fin, al reprogramar este Picnic pudieron regresar.

Es difícil saber por dónde empezar, llevamos 70 libros, llegamos al parque a organizar todo, y ya nos estaban esperando algunas familias. Nos encontramos con Amalia Low, nuestra invitada especial, y una mamá con su hijo se acercaron para pedirle que les firmara sus libros. Poco a poco fueron llegando todos. Armamos todo al revés, primero el mantel, los libros, y al final la carpa. Cuando ya estábamos listos para levantarla uno de los palos se daño. Por eso quedó enana y fue increíble tener un Picnic de Palabras iglú: tamaño niños. Este cambio le dio un nuevo aire a la experiencia y la hizo más familiar que nunca. Tomar las fotos fue más difícil. Sin embargo, la atmosfera que se creó fue increíble.

Más de 43 personas participaron, muchas familias volvieron, y entre las que nos visitaron estuvo presente una familia de italianos que estaban de vacaciones en Bogotá. Justo iban caminando, y nos descubrieron en medio del parque entre cuentos y canciones de Amalia Low. Se acercaron, lo pensaron un poco, y al final quedaron encantados bajo el poder de las historias. Al final, hablaron con Amalia y con María Angélica y les dieron las gracias y nos felicitaron por la experiencia.

En medio de la organización llego Jorge, en bicicleta, hoy supimos al fin su nombre. Desde febrero nos descubrió, tiene 11 años y vive en un edificio que da justo frente al parque. Nos dijo: “no puede ser, hoy hay Picnic?” Le dijimos que sí, nos dijo que iba a dejar la bici y que ya volvía. Trajo a su hermano, nos ayudaron a terminar de organizar todo, y se pusieron a leer. Al rato quedo él solo y nos dijo que había invitado a su hermano, pero que definitivamente la lectura no lo tramaba tanto con a él. Al final se fue con dos libros de Amalia para su casa, dichoso y con la promesa de volver el próximo.

Fue un Picnic de Palabras que nos llenó el alma, el mejor regalo en sí mismo para saber que han sido tres años sin arrugas, solo sonrisas de felicidad. Llovizno un segundo, creo que para recordarnos lo afortunados que hemos sido este año con el clima. Bogotá es una ciudad reconocida por sus lluvias y hacer Picnic de Palabras desde el primer día siempre ha sido para todos nosotros un acto de fe.

Esperen historias de Picnic de Palabras en otros rincones, climas y geografías. Las historias hasta ahora empiezan.