Picnic en Iquique, Chile

Picnic de Palabras Iquique, Región de Tarapacá, Zona Norte, Chile

Por Marcela Riquelme

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Hoy tuvimos sesión en la playa, llegamos cada una junto a nuestros hijos, como siempre. La tarde estaba cálida y ventosa , mucha gente en la playa, disfrutando, tal vez, del 18 chico, pues en Chile, celebramos nuestras fiestas patrias el fin de semana pasado. Instalamos los libros clasificándolos por edades, por tipos, en las diferentes mantas multicolores, extendimos los banderines y mientras hablábamos de nuestros próximos proyectos para el Picnic (que la verdad, siempre nos vienen las ideas por mil y vuelan tanto que no casi no alcanzamos a tomarlas todas), cuando veo caminando una colega del trabajo que viene junto a su hijo acercándose hacia donde estamos.

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Ya me había avisado que vendría y la verdad me dio mucha alegría porque de toda la gente que dice que irá casi nunca aparece. Venía con libros y todo el entusiasmo. Luego llegó otro amigo con su hijo y como siempre la gente que pasa y nos pregunta si vendemos, algunos que se quedan mirando sorprendidos y luego es como si quisieran escapar del influjo de los libros, se van caminando sin mirar.

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Una familia que no conocíamos se sumó y estuvo leyendo, la madre muy contenta, nos agradeció al irse.Estamos pensando preparar algo especial para el próximo encuentro que será la próxima semana, a ver si captamos más público. Como siempre es un gusto salir de casa a compartir la lectura con los niños, leer para otros, para la próxima esperamos tener más lectores. 

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¿Cómo hacer Picnic de Palabras si llueve tanto?

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Un breve viaje en el tiempo durante un año de la historia de nuestro Picnic de Palabras en Valdivia, Chile. Por: Karen Coronado

Vimos en internet una iniciativa bastante interesante… un picnic…de palabras. Nos llamó la atención e inmediatamente empezamos a imaginar cómo podría ser y cómo podríamos hacerlo en nuestra ciudad. “El problema es que llueve tanto” dijimos. Porque, claro, vivimos en una de las ciudades más lluviosas de Chile y no es fácil programar algo sin la presencia de la lluvia. Pero también vivimos rodeados de parques, naturaleza y, además, cada vez estamos más convencidas de que la lectura está en todas partes, por eso, si queremos que la gente lea, tenemos que sacar la lectura de los espacios reducidos y abrirla a la comunidad y, para eso…¿Qué mejor que transformar los libros en elementos para un picnic?

En octubre del año 2014 por fin nos atrevimos. El día estaba parcialmente nublado y cayeron algunas gotas durante la noche, pero de todas formas, llenamos una maleta de libros, sacamos canastos y mantas de nuestras casas y salimos de picnic.

La cita era a las 16:00 hrs, en el parque Krahmer. Elegimos ese lugar porque es un parque familiar, en un barrio con muchos niños.  Pusimos nuestras cosas entre la zona de picnic y los juegos infantiles. Dejamos una mesa para el kamichibai y las mantitas bajo los árboles.

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La gente empezó a llegar de a poco. Primero nuestros amigos, luego uno que otro que iba paseando y tímidamente se acercaba a preguntar.  Nos llamó la atención que muchos nos preguntan si vendíamos los libros o si somos parte de una biblioteca y se sorprendían al saber que lo estamos haciendo por iniciativa propia, sin financiamiento ni fines de lucro. Les contamos que la iniciativa partió en Colombia y nosotras ahora replicamos la idea, con nuestros propios libros y accesorios.

Más tarde, fuimos a los juegos e invitamos a los niños a acercarse para escuchar cuentos.  Llegaron hasta los perros y empezamos nuestra 1° lectura de kamichibai en el picnic con el cuento “Conejo y sombrero”. Los niños piden otro y así seguimos: “La otra orilla”, “La tortilla corredora” ,“Niña bonita”, “El rey mocho” y se nos fue pasando la hora sin darnos cuenta de que ya eran más de la 7 y seguíamos con ganas de más.

Decidimos, entonces, repetir la experiencia y dejarla para el último sábado de cada mes, en el mismo lugar. Y, así, volvimos a hacer otro en noviembre, diciembre, enero, febrero y marzo. Luego, definitivamente, nos ganó el clima.

En la “primera temporada de picnic” el público era bastante oscilante, si bien teníamos nuestros “fieles seguidores” cada vez iban llegando más niños con sus familias, en un ambiente muy distendido y relajado, donde priorizamos que los padres lean con sus hijos y sólo al final intervenimos nosotras con una lectura en voz alta. Y nos gusta que sea así, ya que sentimos que de esa manera estamos realmente fortaleciendo los vínculos afectivos que necesariamente tiene que tener el fomento lector para que sea efectivo.

Por ejemplo, en una oportunidad se acercó un niño y tomó uno de los libros que ofrecíamos en la manta. De inmediato llegó su abuela y empezó a retarlo diciéndole que no fuera a romper el libro, que cómo lo tomaba sin permiso. Nosotras le dijimos que estaba bien, que esa era la idea, ya que los libros que ahí teníamos eran para leer y, si ella quería, podía leer con su nieto. Entonces se sentaron en una manta y no se pararon hasta que ya teníamos todo guardado. La señora seguía leyendo, mientras abrazaba y acurrucaba a su nieto… y siguió asistiendo a los otros picnic.

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En agosto de este año postulamos a un proyecto para tener financiamiento y, así, fortalecer el Picnic de Palabras. De esta manera, tuvimos fondos del Instituto Nacional de la Juventud (INJUV) para comprar libros, mantas impermeables, toldo (en caso de lluvia), micrófono inalámbrico, canastos y un pendón para que la gente ubicara la actividad.

Nuestro picnic ahora es itinerante. Ya no estamos en el parque que nos solíamos juntar, sino que vamos cada sábado, en el mismo horario, a la plaza de una población vulnerable.

Como ya no mantenemos un público que nos siga y a los lugares que vamos no suelen haber muchas actividades de este tipo, cada sábado ha sido una sorpresa. Por ejemplo, en el primer picnic, al principio estábamos solo nosotras. Luego vimos a un grupo de jóvenes, nos acercamos a ellos y para invitarlos a leer y eran de la Agrupación de sordos mudos de Valdivia. Felices se acercaron y estuvieron mucho rato leyendo. Al verlos, otras personas fueron acercándose, bastante asombradas de tan simple, pero a la vez ingeniosa iniciativa.

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En octubre de este año celebramos nuestro primer año de Picnic de palabras Chile, en esta oportunidad nos visitaron niñas y niños de distintas edades y se formó una verdadera fiesta para celebrar nuestro cumpleaños. Esa tarde, después de instalarnos salimos a invitar a las familias, nos llamó la atención que los padres no se motivaron, pero sí les dieron permiso a los niños para asistir al picnic. Lo más lindo es ver sus caras de asombro al abrir libros pop ups y al escuchar historias leídas en voz alta. Algunos estaban ansiosos por ver todos los libros, sacan de tres o cuatro de una vez, los ojeaban, los leían y cuando encontraban algo entretenido lo compartían con los demás. Leían solos y a ratos en conjunto.

En un extremo de la plaza había un grupo de jóvenes que observaba la actividad, los invitamos a participar, pero no aceptaron. Más tarde cuando cantamos “Cumpleaños feliz” repartimos a cada asistente un trozo de torta y se acercaron aquellos jóvenes, por supuesto que les dimos torta y los invitamos nuevamente a leer y algunos se quedaron y tomaron un par de libros, eso hizo que el resto también se acercara y se motivara a leer. Cuando llegó el momento de irnos, los niños que quedaban nos ayudaron a guardar los libros y nos pedían que volviéramos pronto.

En conclusión, podemos decir que el Picnic de Palabras Chile está creciendo poco a poco. La prensa, en especial el “Diario Austral de Valdivia” y el programa de radio “Sonido nacional” han colaborado mucho con la difusión así como también ha sido fundamental nuestra página en Facebook para actualizar fechas, subir fotos, comentarios, etc.

Pensamos que con perseverancia vamos a lograr que más familias se unan y, así, comience a replicarse esta experiencia en muchos lugares más. Es solo atreverse a poner libros sobre mantas y tenderse a disfrutar del placer de la lectura al aire libre.

Tejiendo historias, Valdivia, Chile

El clima es quien determina si hay Picnic de Palabras o  no. Desde un rincón de Chile, Valdivia, conocida por sus ríos, desde octubre de 2015 se animaron a replicar Picnic, en donde su principal dificultad ha sido el invierno y las lluvias. Hoy queremos compartir entre ires y venires, que pasa una vez has hecho tu primer Picnic de Palabras. Por: Karen Coronado.

El domingo 26 de octubre por fin pudimos realizar nuestro primer Picnic de Palabras Chile, en la cuidad de Valdivia, Región de Los Ríos. Llegamos 20 minutos antes de la hora fijada para comenzar y lloviznó unos 10 minutos, por un momento pensamos que no podríamos continuar, pero nos mantuvimos ahí con mucha fe hasta que salió el sol.

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A las 16 hrs tendimos nuestros manteles y nos a acercarnos a las familiasque paseaban en el parque, la verdad es que quedaban muy extrañados con nuestra invitación, pero de apoco tím

idamente se acercaban. También hubo familias curiosas que se acercaban a preguntar de qué se trataba la actividad o si era una venta de libros.

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Tuvimos 16 familias con un total de 47 personas, varios niños que llegaron solos y compartieron lecturas entre ellos. Ademas, contamos con la visita de Mónica Munizaga, poeta, cuentacuentos y especialista en LIJ quien nos deleitó con la lectura de dos cuentos en Kamishibai. La actividad se nos alargó hasta las 19:30 hrs porque seguían llegando familias interesadas en compartir lecturas con sus hijos. 

Fue un lindo comienzo, recibimos muchos comentarios positivos y varias felicitaciones. Nosotras estamos muy contentas ser parte de esta hermosa iniciativa.

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