Voces desde Argentina e Italia en Picnic de Palabras Bogotá, Colombia

Después de tener una semana con un clima indefinido, amaneció haciendo un sol que no dejaba una sola nube en el cielo. Por: Marcela Escovar

DSCN3476

Llegamos al parque a las 2:05 con Carolina y Selva, la coordinadora de Picnic de Palabras Argentina. Organizamos entre las tres la carpa, el mantel, y justo llego Ana María Bernal, una amiga de la vida. Selva se animó a ir a invitar a las familias que estaban en la zona de juegos, y muchas familias se fueron acercando poco a poco. Justo llego Amalia Satizabal con su novio y un amigo italiano narrador de cuentos: Andrea Gasparri que con su acento en español se acercaba al argentino. Fue un Picnic de Palabras con dos invitados especiales sorpresa. Los niños se acercaban y les recomendamos que leer de acuerdo a su edad. En un momento, vimos a un niño de alrededor 2 años leyendo Flotante de David Wiesner y cada vez que pasaba la página llegaba doblada en la punta. Lo primero que pensé fue que el libro venia doblado, pero luego me percate de las hojas de la derecha estaban intactas, y llegaban arrugadas tras ser tocadas por el niño. Así que le propuse leerlo juntos desde el principio mientras le mostraba como se pasaban las páginas cuidadosamente. Selva se unió a esta lectura y terminaron juntos la historia, y el, al final, pasaba las páginas con cuidado. Para nosotros el cuidado consciente de los libros es parte esencial de la experiencia que tienen los lectores durante Picnic de Palabras.

MieDSCN3515ntras tanto, en la otra esquina de Picnic de Palabras, había una familia con un bebe de 9 meses. Estaba sobre su abuela, junto a su mamá y su hermanito. Tome un libro de cartoné y se lo mostré. No le gusto, así que traje Adivina que es esto de Taro Gomi, del FCE en cartoné. Fue lo máximo, es un libro que al tener huequitos, permite que el lector meta los dedos por ahí. Con mis dedos entre las páginas, el niño no solo se conectó más con la lectura, sino que jugo con mis dedos y se animó a pasar las páginas. Una vez más, probamos que a l
os niños les encanta leer desde chiquitos, sobre todo si cuentan con los libros acordes a su edad. Para edades entre los 0 y los 2 son ideales los libros de cartoné, de colores, conceptos, historias cortas, y con los que se pu
edan interactuar y jugar.

Andrea se animó y empezó, primero, a leer con un pequeño grupo de niñas, siguió coDSCN3521n un libro de Eric Carle para romper el hielo, continuo con Ahora no, Bernardo de David Mckee, y junto a Amalia Satizabal leyeron Tito y Pepita de Amalia Low. Fue un hit, y cerro leyendo en Kamishibai Donde viven los monstruos de Maurice Sendak.

Nos visitaron más de 40 personas, entre las que tuvimos 8 familias participantes. La mayoría llego porque estaban en el parque y se acercaron a leer y decidieron quedarse.

Un Picnic de Palabras único lleno de voces y de acentos en donde descubrimos que en ciudades como Florencia, Italia, de donde viene Andrea, tomarse un parque para leer y compartir con otros parece un sueño. -Está prohibido, llega la policía, y solo se puede hacer si tienes un permiso de la municipalidad.-

Anuncios

Second Time: New Kids and “Repeat Customers” in New York City

We received the last news from our last new born Picnic de Palabras in New York. In this city, bilingual and multicultural meetings have taken place in a public park, where kids cannot believe yet this is happening. On top of that, Picnic comes again once per month. From: Emily Pellerin

Picnic de Palabras: Sunday August 23rd, 2015

The second Picnic de Palabras at Maria Hernandez Park in Brooklyn’s Bushwick neighborhood was as much of a success as the first. We got set up, laying down our “picnic” mats and books, and, unlike last month, no one approached us at first.

With a new suite of volunteers on board (Nicky and Diego came to read alongside Cole and me), we took to approaching the families stationed around the park near us. Parents seemed more than eager to send their kids to read with us, and very interested in the fact that we were going to be a monthly outpost.

One of the most encouraging things about this month was that there were children who remembered us from last. If we are receiving “repeat customers” after just a month, imagine how flourishing the project can be after a season’s worth of Picnic!

ny 4

Last time, we noted that kids (especially boys) gravitated toward books based off of movies or televisions shows, ones with illustrations of superheroes or other characters that they recognized. With that in mind, I brought a heavy selection of those “movies to books” easy-readers, of course in addition to books by some of our favorite children’s books authors (Patricia Polacco, Tommy dePaola, H.A. Rey, etcetera). Though these books again received a ton of attention, this was a lesson learn on our part, for they were poorly written and did not necessarily offer robust lessons or even inspiring illustrations.

ny 2

Once again, the kids who came by to read were majority, if not exclusively, Hispanic, and came with their cousins and siblings beside them. The family-oriented character of this park reaffirms us each Picnic that it’s a great one to return to. Also again, kids were enthused enough about the books that they wanted to take them home!

It was a sweet and eager crowd, ebbing and flowing participants throughout the couple hours, which we this time left armed with flyers to remind them of the next date we’d be reading. We’ll be looking out for our “repeat customers” just as we hope they’ll be looking out for us!

Entre el frío y el calor volvemos a San Pedro de Pinta, Mexico

En ocasiones el clima puede ser nuestro enemigo. Hasta que un día baja la temperatura y las familias regresan, después de varios días de mucho calor. Por: María Teresa Farfán

Estoy muy feliz: volvieron. En las últimas dos semanas tuvimos muy poquita asistencia. Los niños estaban de vacaciones y hoy le pregunte a una mamá por qué no habían venido. “Hacía mucho calor, hoy como que se siente menos”. Si hoy estaba nublado en la mañana y las personas regresaron. Había muchas personas en San Pedro de Pinta, estaba segura que hoy venían más personas porque mañana entran a clases.

foto 4Hoy tuvimos tres familias de Corea y nos visitaron estudiantes de intercambio de Hong Kong. La semana pasada vino una mamá con su hijo, eran de Irán. No lleve muchos libros en inglés, sólo dos, necesito más  para las familias de otros países. Creo necesitamos libros ilustrados en coreano. Estoy muy contenta porque una mamá nos contó el cuento de El libro de los cerdos, de Anthony Brown en coreano. Ya lo había leído antes en coreano y nos contó lo que recordaba. Las otras dos mamás y sus hijas escuchaban atentas.

Leímos cuentos de kamishibai. Necesito cuentos nuevos también. Se registraron 14 familias , más las que no se registraron. Lo más lindo es que se ocuparon todos los manteles. Teníamos una o dos familias muy lectoras. Y después llegaban las amigas de una de las niñas y se quedaba viendo libros con ella.

foto 2

Había un pequeños lector, al que le gustaba que le contara los libros, llego su mamá y me dijo, el sí sabe leer, era un niño de preescolar, se quedó su mamá a acompañarlo en su lectura. Fue un Picnic lindo. Etery les leyó un cuento en español a las mamás de corea y a una de las niñas, estaban muy atentas. Ninguna de las mamás sabe español. Es lindo saber que podemos escucharnos en diferentes idiomas y entendernos un poco a través de un libro ilustrado. Etery dice que la mamá le explicaba algo a su hija de la imagen. El libro era Denver, de David McKee.

Al final, una de las chicas de Hong Kong va a venir a leer el día de la lectura en varios idiomas. Habla poquito español y muy bien inglés.

Entre burbujas y poesía desde Florida, Argentina

Entre los meses del invierno en el hemisferio Sur, nos llegan historias desde nuestro Picnic de Palabras en Florida, Argentina. Por: Pato Pereyra

Por cuestiónpato 0 de trabajo, esta vez no tuve tiempo ni de pegar carteles, ni de avisar en la plaza, ni de repartir volantes, ni de enviar mails. Apenas de preparar el domingo los manteles y la selección de libros. Confié en que alguien iba a ir, por suerte, el domingo nublado y frío, nos permitió un respiro de sol por la tarde. Eramos solo dos voluntarias, Roo y yo. Guido está trabajando así que no podía venir. Cargadísimas llegamos, teníamos como 80 libros que acomodar. La plaza estaba llena de risas y chicos, lo cual era muy bueno.

Empezamos a acomodar libros y al poco tiempo algunos se acercaron. Una pareja con una niña pequeña llamada Eva parece que nos esperaba, habían venido a nuestro último picnic y los había corrido el intenso frío. Camilo vino corriendo a ver que hacíamos y lo invité a leer, la mamá lo quería llevar pero le expliqué que era gratuito así que lo dejó. Nos tiramos panza abajo (el sol pegaba en los ojos) y leímos un libro tras otro. Luego llegaron otros chicos, solos o acompañados. Fui invitando también a los que estaban en los juegos. Es curioso como algunos padres se acercan a leer con sus hijos y otros los dejan hacer, nos miran desde lejos como si los libros no fueran para ellos. Mientras que los padres de Eva le leían y se leían. La madre de Camilo lo dejó solo con nosotros, después cuando me vio pasar eso si, me agradeció.

pato 2

Roo se dedicó a sacar fotos y a explicar a los que le preguntaban que hacíamos. Más que nada me ocupé de leer y recomendar libros. La mamá de Eva quedó fascinada con el libro de Virginia Piñón “Mi lápiz”, es un libro álbum pequeño, que cuenta una historia ilustrada por distintos formatos de lápices. Le encantó que las ilustraciones le hacían recordar a sus lápices de la infancia, y la remitía a sus veranos infantiles o a su época escolar.

pato 4
En el momento del cuento…tomé un burbujero y jugué un rato con los chicos, para después arrancar con lectura de poesías de Jorge Luján en Pantuflas de Perrito (yo hago pompas de jabón y mi perra pola las trona con la cola) Hice un enganchado de poesías para Violeta y Eva, que se sentaron a escuchar, con sus madres y otras familias que andaban rondando. Canté María Elena Walsh, recité Cocorococó de Didi Grau que es un éxito. Después leí otros libros a pedido: “Fuera de aquí horrible monstruo verde” siempre es un clásico.

Me doy cuenta que al ser chica la plaza, los niños que suelen acercarse espontáneamente suelen ser pequeños de menos de 6 años. Los mayores suelen llegar solamente por invitación o porque nos están buscando. Quizás por eso deba reforzar la comunicación en el barrio para la próxima vez. Me fui quedando sin voz (ya casi no tengo desde que hablo tanto en la semana) así que a las 17.30 empezamos a guardar.

pato 1
Nos preguntaron varios cuando volvíamos, dijimos que con la primavera, o casi. Tuvimos bastantes visitantes, fueron unas 22 personas y varios se anotaron para que les avisáramos del próximo o prometieron buscarnos en la página. Roo y yo volvimos entusiasmadas, pero cansadas. Espero para el próximo conseguir nuevos voluntarios, entre los colegios en donde doy clase alguno de los chicos estaba interesado en acompañarnos, o quizás deba volver a invitar a los de la universidad ahora que retomé las clases.

Tejiendo historias, Valdivia, Chile

El clima es quien determina si hay Picnic de Palabras o  no. Desde un rincón de Chile, Valdivia, conocida por sus ríos, desde octubre de 2015 se animaron a replicar Picnic, en donde su principal dificultad ha sido el invierno y las lluvias. Hoy queremos compartir entre ires y venires, que pasa una vez has hecho tu primer Picnic de Palabras. Por: Karen Coronado.

El domingo 26 de octubre por fin pudimos realizar nuestro primer Picnic de Palabras Chile, en la cuidad de Valdivia, Región de Los Ríos. Llegamos 20 minutos antes de la hora fijada para comenzar y lloviznó unos 10 minutos, por un momento pensamos que no podríamos continuar, pero nos mantuvimos ahí con mucha fe hasta que salió el sol.

chile 1

A las 16 hrs tendimos nuestros manteles y nos a acercarnos a las familiasque paseaban en el parque, la verdad es que quedaban muy extrañados con nuestra invitación, pero de apoco tím

idamente se acercaban. También hubo familias curiosas que se acercaban a preguntar de qué se trataba la actividad o si era una venta de libros.

chile 3

Tuvimos 16 familias con un total de 47 personas, varios niños que llegaron solos y compartieron lecturas entre ellos. Ademas, contamos con la visita de Mónica Munizaga, poeta, cuentacuentos y especialista en LIJ quien nos deleitó con la lectura de dos cuentos en Kamishibai. La actividad se nos alargó hasta las 19:30 hrs porque seguían llegando familias interesadas en compartir lecturas con sus hijos. 

Fue un lindo comienzo, recibimos muchos comentarios positivos y varias felicitaciones. Nosotras estamos muy contentas ser parte de esta hermosa iniciativa.

chile 5